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Presencia ejecutiva: cómo influir e impactar

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico “La Estrella” y hace parte de una columna quincenal de la ICF Capítulo Panamá para difundir que es el Coaching profesional. Busca informar, crear más consciencia y diferenciar el coaching profesional, en que el Coach se por rige principios éticos y está continuamente mejorando sus competencias.

Mira el artículo original en este Link.

 

Desarrollar presencia ejecutiva es uno de los objetivos que los profesionales y ejecutivos más buscan en procesos de coaching puesto que ayuda a tener mayor impacto e influir.

En un mundo crecientemente complejo, interconectado, y que evoluciona rápidamente, con más interacciones virtuales que presenciales, en que muchos colaboradores trabajan en estructuras matriciales y pertenecen a varios equipos, en que cambian las estructuras de poder, el desarrollar una mentalidad de sistema, entender las conexiones, leer el contexto y desarrollar relaciones es cada vez más relevante.

Algunos de las estrategias de los profesionales actuales para poder surfear exitosamente las olas del cambio son:

  • desplegar una escucha activa y estar presente en cada interacción,
  • crear mayor valor con y para sus personas de interés,
  • tener mayor impacto en sus comunicaciones e intervenciones,
  • desarrollar una estrategia de crecimiento con un propósito claro,
  • manejar simultáneamente el trabajo, la carrera, y la vida personal y familiar,
  • estructurar una activa red de aliados, mentores y sponsors.

En un proceso de coaching es importante clarificar con el cliente su entendimiento de lo que es para él desarrollar presencia ejecutiva, apoyándolo a analizar y jerarquizar sus objectivos, definir sus medidas de éxito, y enfocar su plan de acción en los 20% que permiten el 80% de los resultados.

En el proceso de autoconocimiento y autogestión es clave clarificar el propósito, el norte del cliente, y establecer con él la predisposición al cambio, a dejar ir lo que ya no le sirve, en una relación de beneficio versus costo. En muchos casos el costo es dejar ir:

  • un apego a comportamientos y factores de éxito del pasado,
  • la idea del control,
  • el dar excusas – el no quedarse como víctima de las circunstancias,
  • la excesiva necesidad de ser “Yo”,
  • pensamientos y emociones del pasado, abriéndose a crear una nueva y más emocionalmente ágil versión del “Yo”.

Es abrirse a la incertidumbre, al no saber, a tener que desarrollar nuevos recursos y soluciones diferentes, a buscar la oportunidad y el regalo de cada situación imprevista.

En el proceso de autoconocimiento el coach apoya el cliente a:

  • reconocer su poder personal y autenticidad, sus competencias, experiencias y conocimientos, lo que trae a la mesa;
  • a evaluar cómo se presenta en las diferentes situaciones, como empatiza y crea rapport y relaciones de confianza, como responde a otros y en situaciones de crisis, cuáles son los detonantes que se pueden presentar y que hay que cuidar;
  • y cuál es el valor y el impacto que quiere crear, que nuevas perspectivas o cambios emocionales puede aportar para potenciar soluciones en situaciones críticas.

El lograr los resultados pretendidos con bienestar también requiere del cliente un trabajo de continuo feedback con sus stakeholders. Es importante mapear a sus personas de interés, quién son sus stakeholders internos y externos clave, ampliando su esfera de influencia e impacto, definiendo cuáles son las estructuras de poder formales e informales que tomar en cuenta, y que valor crear con y para cada stakeholder.

Un proceso de continuo feedback y alineamiento de expectativas, permite al cliente un conocimiento más real de la evolución de las percepciones de sus personas de interés, preparándolo para una toma de acción estratégica más rápida en situaciones de cambios en el contexto organizacional o del negocio.

Un coach profesional apoya a su cliente en su proceso de desarrollo, estimulando la reflexión y la creatividad: “¿y se…?”, “¿qué pasaría si …?”, “¿qué más …?”; actuando como espejo del cliente: “esto es lo que estoy escuchando”, “esto es lo que estoy observando”; estimulando el descubrimiento de nuevas líneas de acción: que aún “¿no ha probado?” “¿cómo lo dirías?”, “¿cómo lo harías?”, y en algunos casos también apoyando al cliente con técnicas de experimentación o role play que le posibiliten visualizar diferentes perspectivas y acciones y probar en un ambiente seguro, en un continúo proceso de reflexión, acción y aprendizaje.

Autor: Fátima Ribeiro

La autora es ACC (ICF Associated Certified Coach), Coach en procesos de desarrollo profesional, liderazgo y equipos, y miembro de la Directiva de ICF Panamá.

¿Necesitamos cambiar para el 2022?

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico “La Estrella” y hace parte de una columna quincenal de la ICF Capítulo Panamá para difundir que es el Coaching profesional. Busca informar, crear más consciencia y diferenciar el coaching profesional, en que el Coach se por rige principios éticos y está continuamente mejorando sus competencias.

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Vivimos en un contexto en que el cambio ya no es un evento y sí una constante; en el que el parar, pensar y dedicar tiempo consciente al aprendizaje es cada vez más importante (al igual que difícil por el ritmo de vida) para enfrentar los retos del futuro.

 

Nos aproximamos del final de año de 2021 y les invito a pausar, reflexionar e integrar los aprendizajes y planificar el 2022.

 

¿Cómo es que los cambios nos están afectando como personas, familias, equipos y organizaciones?

  • ¿Qué vemos y acreditamos? ¿Qué pensamientos nos habitan? ¿En qué creencias nos estamos enfocando?
  • ¿Cómo trabajamos y nos relacionamos? ¿Qué alianzas, relaciones y conexiones estamos construyendo?
  • ¿Quién estamos siendo en los diferentes momentos, con diferentes personas y en diferentes contextos?

 

Traer a la consciencia cómo sentimos, pensamos y estamos impactando en nuestras personas de interés es importante en un proceso de aprendizaje y de cambio.

 

Complementariamente validar nuestra percepción, con la percepción de otros, en acciones periódicas de feedback y feedforward (sugerencias de mejora) de nuestras personas de interés.

 

Tener identificados nuestros valores, talentos, aspiraciones, patrones, ambientes en que florecemos, reacciones y el impacto en otros, nos trae un mayor nivel de autoconocimiento y autoconciencia y nos permite clarificar nuestras fortalezas y debilidades, percibir que nos diferencia, que barreras internas percibimos, que recursos necesitamos y que queremos aprender para potenciar nuestra propuesta de valor considerando las oportunidades y amenazas del contexto.

 

Identificar nuestros detonantes y percibir de dónde vienen los estímulos que nos impactan, nos ayuda a escoger los comportamientos que mejor sirven a nuestros objetivos, y a no utilizar la volatilidad emocional como herramienta de autogestión y en la gestión de los demás.

 

¿Dónde estamos en la curva del cambio? ¿En la negación, en la resistencia, en la aceptación, en el desarrollar capacidades, o comprometidos, invirtiendo el tiempo y los recursos en el proceso?

 

¿Y, qué pasa en nuestros equipos y organizaciones? ¿Cómo están reaccionando a los retos diarios, a la incertidumbre y al cambio? ¿Qué estamos mirando y co-creando? ¿Qué valor estamos creando?

 

Los ambientes de confianza, de seguridad psicológica, de altos estándares y responsabilidad, en los que el error es parte del proceso de aprendizaje, son propicios al aprendizaje, al asumir riesgos y consecuentemente más preparados para el cambio como una constante. Inversamente los ambientes de alto control, de micro gestión y baja seguridad psicológica se relacionan con ansiedad y estrés en situaciones de cambio.

 

Tener identificadas que comunicaciones estamos teniendo la mayoría de nuestro tiempo es también crucial en el contexto del cambio. ¿Estamos en el informar, decir y preguntar? ¿En el persuadir y negociar? ¿En el co-crear y transformar? ¿Qué mezcla de los tres tenemos actualmente y cuál nos gustaría o necesitaríamos de tener?

 

El propósito de una organización está cambiando, de crear valor para los accionistas a crear valor para todos los stakeholders. ¿Qué valor estamos creando para nuestros stakeholders internos y externos? ¿Qué nos dirían nuestros colaboradores, equipos, clientes, proveedores y otros stakeholders sobre el camino que recorremos y que tenemos que recorrer? ¿Que no podemos dejar de atender desde ya para hoy, para mañana y para el futuro, en este contexto de cambio como una constante?

 

Cada vez más el manejo de las polaridades es una constante. Algunos ejemplos de polaridades que podemos estar navegando son: resultados y bienestar; el hoy, el mañana y el futuro; gestión e innovación; ser estratégico y operacional; individualidad y diversidad. El desafío actual es manejar ambas polaridades simultáneamente. Es el liderazgo compartido. Es desarrollar una visión sistémica, reforzando relaciones, conexiones y alianzas.

 

Un proceso de coaching individual, ejecutivo, de grupos o de equipos, apoya entre otros, a crear nuevas posibilidades desde el propósito y visión de futuro, a identificar patrones, a adoptar una perspectiva de curiosidad, promoviendo la creatividad, la confianza, la experimentación y la responsabilidad. Un coach profesional, de acuerdo con su especialidad, tiene herramientas para apoyarte en este camino.

 

Autor: Fátima Ribeiro

La autora es Coach en procesos de desarrollo Profesional, Liderazgo y Equipos, ACC (ICF Associated Certified Coach), y miembro de la Directiva de ICF Panamá.

Desarrollo de líderes coaches

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico “La Estrella” y hace parte de una columna quincenal de la ICF Capítulo Panamá para difundir que es el Coaching profesional. Busca informar, crear más consciencia y diferenciar el coaching profesional, en que el Coach se por rige principios éticos y está continuamente mejorando sus competencias.

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Las tres principales modalidades de Coaching utilizadas en las organizaciones son:

  • Coach externo, profesional con formación en coaching que es contratado por la organización para procesos específicos de forma puntual o continua.
  • Coach interno, profesional con formación en coaching y que lo práctica adentro de una sola organización, siendo parte de su personal.
  • Líder Coach, gerente o supervisor que utiliza herramientas, competencias de coaching en su rol como líder.

 

Algunos de los retos del líder coach son:

  • ¿Cómo puedo hacer coaching eficazmente a todos mis colaboradores de forma individual en el tiempo limitado que tengo en mí día a día?
  • ¿Cómo puedo hacer esto «virtualmente»?
  • ¿Cómo puedo mejorar continuamente mis competencias?
  • ¿Cómo utilizo herramientas de coaching con mi equipo colectivamente para que puedan aplicarlas entre sí y podamos crear una cultura de desarrollo de equipos?

 

El líder para desarrollarse como líder coach necesita de tener formación específica para el efecto, que permita el desarrollo y aplicación de competencias de coaching en la organización de una forma ética y profesional.

 

La base para una formación en coaching son las 8 competencias definidas por la ICF – International Coaching Federation, divididas en 4 grandes grupos:

 

  1. Competencias fundacionales o Cimientos
    1. Demostrar práctica ética
    2. Encarnar uma mentalidad de coaching
    3. Co-Crear la relación
    4. Establecer y mantener acuerdos
    5. Cultivar confianza y seguridad
    6. Mantener presencia
    7. Comunicar con efectividad
    8. Escuchar activamente
    9. Evocar conciencia
    10. Cultivar aprendizaje y crecimiento
    11. Facilitar el crecimiento de cada cliente

 

Esta es una descripción muy breve de las competencias por la autora para efectos de este artículo, siendo que para una definición más amplia y precisa recomendamos consultarlas en la página de la ICF:

 

  • Demostrar una práctica ética, comprendiendo y aplicando consistentemente la ética y los estándares del Coaching.
  • Encarnar una mentalidad de Coaching, abierta, curiosa, flexible y centrada en el coachee.
  • Establecer acuerdos claros con el coachee, y con los diferentes stakeholders, en los casos en que aplique, sobre la relación y conversaciones de coaching, proceso, planes y metas, entre otros.
  • Cultivar la confianza y la seguridad, creando en asociación con el coachee un entorno seguro y de apoyo que le permita compartir libremente, en una relación de respeto mutuo y confianza.
  • Mantener la presencia, brindando toda su atención al coachee, empleando un estilo abierto, flexible, basado y confiado.
  • Escuchar activamente, enfocada en el que el Coachee está o no está diciendo, para una comprensión completa en el contexto de los sistemas del Coachee, apoyando a la autoexpresión del cliente.
  • Evocar la conciencia, facilitando la comprensión y el aprendizaje del coachee mediante el uso de herramientas y técnicas como preguntas poderosas, silencio, metáforas o analogías.
  • Facilitar el crecimiento, para transformar el aprendizaje, el conocimiento y la visión en acción, promoviendo la autonomía del coachee.

Para un desarrollo más efectivo de las competencias de coaching contribuye el apoyarse en el proceso de formación con coaches profesionales, con mentores y/o supervisores, y a nivel interno con pares y con sponsors que promuevan el desarrollo de una cultura de coaching en las organizaciones.

 

Los líderes a través de la utilización de las herramientas de coaching aportan al cambio en la cultura, potenciando un enfoque en soluciones, no en problemas. También promueven el desarrollo de la comunicación y de las relaciones, y una mejora en la confianza y en el compromiso de sus colaboradores. Por último, el uso de herramientas de coaching ayuda a que los colaboradores se empoderen, se enfoquen en soluciones y  busquen apoyo para resolverlos por ellos mismos.

 

Los estudios a nivel internacional muestran que el coaching es clave en el desarrollo de equipos de alto rendimiento.

 

Autor: Fátima Ribeiro

La autora es ACC (ICF Associated Certified Coach), Coach en procesos de desarrollo profesional, liderazgo y equipos y miembro de la Directiva de ICF Panamá.

Herramientas de Coaching en la Gestión de Equipos

El 9 de septiembre de 2021 colaboré con TIGO Business con la conferencia «Herramientas de Coaching en la Gestión de Equipos» para el segmento de PYMES con transmisión para 9 mercados (Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y El Salvador).

El coaching es un proceso creativo y la mirada está en el futuro, en desarrollar soluciones.

Competencias clave del coaching como establecer confianza, estar presente, desarrollar la comunicación efectiva y facilitar aprendizajes y resultados son muy importantes en el actual hiperconectado contexto, de mayor volatilidad, complejidad e incertidumbre.

En esta conferencia exploramos como líderes pueden utilizar herramientas de coaching en la gestión de sus equipos, explorando herramientas que contribuyen a potenciar los resultados y a cuidar el bienestar de los equipos, apoyando a los líderes y empresarios a enfrentar los retos de hoy y del futuro.

¡Gracias a TIGO Business por la oportunidad y a todos los participantes que nos acompañaron!

El coaching en tiempos de incertidumbre

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico “La Estrella” y hace parte de una columna quincenal de la ICF Capítulo Panamá para difundir que es el Coaching profesional. Busca informar, crear más consciencia y diferenciar el coaching profesional, en que el Coach se por rige principios éticos y está continuamente mejorando sus competencias.

La Federación Internacional de Coaching (ICF), fundada en 1995, está comprometida con el avance de la profesión de coaching, por lo que ha definido un modelo de competencias clave con altos estándares éticos.

Mira el artículo original en este link.

 

El Coaching en tiempos de Incertidumbre

Para definir el rol y el cómo el Coaching Profesional puede apoyar en tiempos de incertidumbre, inestabilidad y cambio, como el que nos trae el COVID19, necesitamos de tener bien presente la definición de Coaching, de acuerdo con la ICF – International Coaching Federation.

El Coaching es un proceso de alianza con clientes en el que se promueve, a través de un proceso reflexivo. la estimulación del pensamiento y de la creatividad, buscando la maximización del potencial personal y profesional.

En el proceso de coaching la mirada está en el FUTURO, es enfocado a desarrollar SOLUCIONES al futuro, con preguntas del cómo. Apoya el cliente en definir y centrarse en su propósito, en construir su visión, en evaluar los recursos actuales y los que necesita desarrollar, en tomar acciones de acuerdo con sus objetivos.

Escuchamos lo que el Cliente está o no está diciendo, promoviendo el apoyo a la auto-expresión del cliente; que evoque o despierta la conciencia, facilitando la comprensión y el aprendizaje del cliente mediante el uso de herramientas y técnicas como preguntas poderosas, silencio, metáfora o analogía.

En el proceso de coaching reconocemos las emociones presentes en cada momento sin connotaciones negativos o positivas, promovemos la reflexión sobre las áreas o dimensiones en que están en el control del cliente, co-creando en conjunto el estado de animo que posibilita crear las soluciones para el futuro.

El Coaching no es Psicoterapia como referido en nuestro artículo publicado en esta columna el 1 de marzo de 2020, de acuerdo con el código ético de ICF derivamos los clientes a profesionales de la salud cuando constatamos indicadores de alerta. No trabajamos en el espacio de pánico, ansiedad o depresión, pero si trabajamos en el espacio de incomodidad que es también un espacio de creatividad y aprendizaje.

Es un proceso que se puede realizar de forma VIRTUAL con efectividad en resultados y bienestar. Se puede generar de igual forma la confianza, siendo que en algunos procesos virtuales el proceso reflexivo y la comunicación puede potenciar los aprendizajes del coachee.

Los coaches profesionales trabajan desde el SERVICIO y la CURIOSIDAD y están confortables con el No SABER, lo que los prepara para apoyar en situaciones de cambio e incerteza. Descubre más sobre la Mentalidad del Coach en el artículo publicado en esta columna el 15 de marzo.

Desde la ICF internacional y local trabajamos creando espacios de desarrollo de las competencias de nuestros miembros, proveyéndoles herramientas que les permitan ser mejores Coaches en los diferentes contextos. Trabajamos localmente con el apoyo de toda una estructura internacional para desarrollarnos como profesionales en beneficio de nuestros clientes.

Siendo el proceso de coaching un proceso de estimulación del pensamiento y creatividad, de la visión del futuro deseado hasta la implementación de acciones en el presente que creen soluciones a ese futuro puede apoyar en este momento de COVID19 entre otros a:

  • Personas que necesitan desarrollar nuevas soluciones para esta realidad cambiante, incierta y ambigua. Sugerimos leer en complemento el artículo publicado en esta columna el 20 de febrero “Cuando acudir a un Coach personal certificado?
  • Líderes que requieren apoyo para lidiar con la ambigüedad, la toma de decisiones difíciles, la comunicación en esta época de crisis, la creación de alianzas con todos los stakeholders y cultivar una visión de liderazgo estratégica del hoy, mañana y futuro.
  • Equipos que requieren desarrollar conexiones y relaciones y evolucionar a equipos de alto rendimiento.

El proceso de coaching no es mentoría, no indica qué acciones o decisiones debe tomar el cliente, facilita si el crecimiento, para transformar el aprendizaje, el conocimiento y la visión en acción, promoviendo la autonomía del cliente.

 

La autora es ACC (ICF Associated Certified Coach), Coach en procesos de desarrollo profesional, liderazgo y equipos y miembro de la Directiva de ICF Panamá.

Se buscan líderes éticos y comprometidos con el desarrollo sostenible ¿Te apuntas?

Articulo publicado originalmente en la Revista Competitividad Ejecutiva – Pág. 14

 

Reflexionado en lo que pasa actualmente en muchos de los países de Latinoamérica y del globo y en la evolución de la tecnología en un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo, ambiguo e hiperconectado, “VUCAH” en sus siglas en inglés, creo que la mayor amenaza para nuestra sociedad no es la evolución tecnológica acelerada.

La mayor amenaza es la disminución de confianza en las instituciones y en las empresas, la mayor amenaza es la existencia de insuficientes líderes, que creen, que practican ética y valores, que tengan liderazgos caracterizados por la transparencia y generen confianza, que asuman su “contrato de liderazgo”.

La tecnología trae retos de adaptación y digitalización de procesos, alteraciones de estructuras productivas y modelos de negocio diferentes, retos de capacitación de la fuerza laboral y de identificación y desarrollo del talento, retos a los sistemas educativos y retos de alteración de políticas públicas, pero en sí no es una amenaza.

Es sí una oportunidad de desarrollo, de productividad, de eficiencia y de mejores condiciones de vida. Es una oportunidad si nos predisponemos al cambio, a salir de la zona de confort y enfrentamos los retos con tenacidad y visión, como sociedad, como empresa y como individuos

Las sociedades más desarrolladas fueron construidas con base en la confianza, en la cooperación en el respecto de los derechos humanos, en el creer que, si te esfuerzas, trabajas y colaboras logras mejorar la calidad de vida.

El ejemplo y la esperanza en un mejor futuro son fuertes motivadores a la acción, a que demos el mejor de nosotros mismos.

Esa confianza se está erosionando, en muchas sociedades de América Latina los índices de calidad institucional revelan baja calidad institucional en comparación con los países con mayor éxito a nivel mundial.

Según datos del Banco Mundial, en una presentación del BID en el Foro Económico 2018 de APEDE, la calidad institucional de los países considerados exitosos es de un promedio de 6.1 en comparación con un valor de 1 para Panamá. En el índice de competitividad de 2018, Panamá globalmente clasificó en la posición 64 en 140 países y, en adición a lo anterior, está en la posición 80 en el índice de corrupción.

Las expectativas sobre los líderes son cada vez mayores y los problemas sociales en el mundo son más complejos. Los líderes están actualmente más expuestos al escrutinio de los medios de comunicación y de las redes sociales. La sociedad busca líderes que asuman sus responsabilidades, que puedan enfrentar los retos y liderar el cambio. Líderes que sean un ejemplo que seguir, que, desde sus empresas, desde sus organizaciones o desde el servicio público trabajen para hacer de nuestro mundo, un mundo mejor.

Vince Molinaro, en su libro “El Contrato de Liderazgo”, un guía para ser un líder responsable y confiable expresa:

  • “El liderazgo es una decisión: tómela”
  • “El liderazgo es una obligación: asúmala”
  • “El liderazgo es trabajo duro: sea fuerte”
  • “El liderazgo es una comunidad: conéctese”

Cuando el líder asume estas cuatro componentes y las vive diariamente, será un ejemplo, un modelo que otros querrán imitar. El líder tendrá claro su obligación de crear valor para sus stakeholders, tendrá el coraje y la resiliencia para hacer trabajo duro. El líder trabajará en construir confianza y una cultura de liderazgo.

¿Te apuntas a asumir tu contrato de liderazgo?

 

Referencias:

  • Libro: Vince Molinaro, “El contrato de liderazgo – Una guía para ser un líder responsable y confiable”
  • Conferencia en Foro Económico de APEDE el 8 de noviembre 2018: Carlos Garcimartín, Economista jefe del BID, “La reforma del estado para una eficiente gestión pública y su incidencia en la competitividad del país”.

Coaching de equipos

Las organizaciones buscan desarrollar líderes que reconozcan el impacto de la globalización en el negocio, que demuestren la adaptabilidad necesaria para tener éxito en nuevos entornos, que desarrollen habilidades tecnológicas en sus equipos, que aprecien y promuevan la diversidad, que se enfoquen en la colaboración y construcción de confianza para desarrollar una visión, una estrategia común, que forjen alianzas.

En este sentido, las empresas también aspiran a desarrollar equipos de alto rendimiento, que se comuniquen de forma eficaz, generando motivación e influencia en los miembros de la organización, que promuevan el desarrollo de los colaboradores a su alrededor, produciendo en conjunto rendimientos superiores a los que se obtendrían como producto de una contribución individual.

Las principales ventajas de la metodología del coaching de equipos de Marshall Goldsmith Stakeholder Center Coaching son:

  • La transformación simultánea de líderes y de equipos.

El equipo en su conjunto articula un área de crecimiento de liderazgo y cada miembro del equipo define su propia área de crecimiento de liderazgo que se relaciona, a su vez, con el enfoque global del equipo. De tal manera, se desarrollan simultáneamente el equipo y cada uno de los líderes.

  • Experiencia interna

Los miembros del equipo están en condiciones de proporcionar asesoramiento experto y una visión interna entre sí, ya que se relaciona con su negocio, su gente y los desafíos de su cultura de equipo.

  • Apertura al cambio continuo

Cuando los miembros del equipo colaboran como partes interesadas en los programas de coaching de equipos, crean una cultura abierta para el cambio de liderazgo y cultura de equipo.

  • El coaching es una habilidad de liderazgo

El coaching es una habilidad de liderazgo y los líderes en las organizaciones deben ser expertos en promover el desarrollo de sus equipos y el crecimiento de sus colaboradores. El coaching de equipos es un gran programa para inculcar el coaching como una habilidad de liderazgo en la organización.

  • Recurso eficiente

El Coach trabaja con todos los miembros del equipo que se apoyan mutuamente en este proceso de coaching de equipos, aportando al programa de coaching más eficiencia en tiempo y costos para la organización.

En adición a lo anterior, la metodología de Marshall Goldsmith Stakeholder Center Coaching:

  • Hace énfasis en el hacer, en la acción y en los comportamientos: el show how.
  • Está directamente vinculada a los objetivos comerciales o desafíos estratégicos.
  • Privilegia un enfoque sistemático con seguimiento de los compromisos asumidos en el tiempo.
  • Valora la medición como parte integral del proceso, siendo éste un proceso mensurable y cuantificado.

Estoy a tu disposición para que puedas conocer más sobre el proceso de coaching de equipos de Marshall Goldsmith Stakeholder Centered Coaching.

Escríbeme a mi correo fatima.ribeiro.coach@gmail.com o contáctame a través de mi página web https://www.fatimaribeiro.coach/

Fátima Ribeiro

 

Más información sobre Marshall Goldsmith Stakeholder Centered Coaching, visita el sitio web: http://sccoaching.com/coaching-for-executives/