Coaching sistémico de equipos, ¿por qué ahora?
Este artículo se publicó originalmente en portugués en Líder Magazine, en la edición de octubre de 2022.
Posteriormente se publicó la versión online en la página web de la revista. El artículo original puede consultarse en este enlace.
Coaching sistémico de equipos, ¿por qué ahora?
En el mundo actual somos cada vez más conscientes de que el cambio y la incertidumbre son constantes, y de que el contexto puede cambiar rápidamente, con consecuencias inciertas y desafíos complejos.
Sabemos que el liderazgo del pasado no será el más adecuado para las soluciones que necesitaremos en el futuro. En las organizaciones existe la percepción de que es imprescindible desarrollar un liderazgo compartido, reforzar la confianza, el trabajo colaborativo y la responsabilidad mutua por el desempeño, el bienestar y el aprendizaje en los equipos y las empresas, transformando procesos y creando conexiones con una visión sistémica e interdependiente.
En la mayoría de las organizaciones, los planes de desarrollo se centran esencialmente en las competencias individuales, mediante procesos de formación, mentoring o coaching ejecutivo. Observamos que los planes de desarrollo para los equipos, motores de las organizaciones, son en su mayoría inexistentes o escasos. Se concentran en acciones de formación o de team building, más orientadas al desarrollo de competencias individuales o a las relaciones entre los integrantes del equipo, pero con resultados que, en general, no influyen directamente en el desempeño, el bienestar y el aprendizaje del equipo en su conjunto. Todavía no se percibe un impacto sostenible en la dinámica de trabajo diaria del equipo ni una influencia significativa en sus interacciones con otras áreas de la organización.
El coaching sistémico de equipos surge como una respuesta para transformar el liderazgo y las organizaciones. Su enfoque simultáneo en el propósito, los procesos, las personas, la alineación de expectativas, la creación de valor con y para sus stakeholders y el desarrollo colectivo promueve una cultura de aprendizaje y la sostenibilidad de los resultados. Permite al equipo, en su conjunto, responder de forma más eficaz y creativa a los principales desafíos actuales y futuros.
El apoyo de los líderes de la organización es esencial para obtener los resultados deseados. Es fundamental que el equipo tenga entre 4 y 10 participantes, autonomía para implementar cambios en su ámbito de actuación y compromiso con el proceso.
El coaching de equipos es un proceso que evoluciona con el tiempo, no siempre de forma lineal. El establecimiento de acuerdos y la alineación continua de expectativas entre el patrocinador, el equipo y el equipo de coaches son aspectos importantes que deben tenerse en cuenta.
La transferencia del proceso de coaching al equipo comienza desde el primer encuentro, ya que el objetivo es que el equipo y sus miembros sean corresponsables de su desarrollo futuro.
La mayoría de las organizaciones trabaja principalmente con equipos. Por tanto, no invertir en su desarrollo resulta contradictorio, considerando las tendencias y los desafíos actuales y futuros. El coaching sistémico de equipos es una respuesta a esta necesidad. Les invitamos a explorar e integrar este proceso en sus organizaciones.
Autoras: Fátima Ribeiro y Susana Azevedo

