Liderando en la incertidumbre: el camino hacia la agilidad y la resiliencia
Este artículo se publicó originalmente en portugués en Líder Magazine, en la edición de otoño de 2025.
Posteriormente se publicó la versión online en la página web de la revista. El artículo original puede consultarse en este enlace.
Las tensiones geopolíticas y del comercio mundial, la disrupción tecnológica con el avance de la inteligencia artificial y el cambio climático se encuentran entre los principales riesgos identificados por las organizaciones en 2025.
Estos factores repercuten directamente en el liderazgo, los modelos de negocio y las estructuras organizacionales. Los líderes buscan desarrollar organizaciones más ágiles y resilientes ante el cambio.
Pero ¿cómo sostener una ventaja estratégica de la organización a largo plazo? ¿Cómo afrontar la incertidumbre y la incomodidad del cambio? Y, en este proceso, ¿cómo transformar la resistencia en experimentación, la competencia interna y los silos en reconocimiento de las interdependencias, aprovechando las sinergias entre áreas y convirtiendo la desconexión en una colaboración auténtica?
No existe una respuesta inmediata ni un único modelo o solución.
Tras participar como research partners en el libro Team of Teams Coaching: Using a teaming approach to increase business impact, del profesor Peter Hawkins y la Dra. Catherine Carr, publicado en julio de 2025, hemos desarrollado aprendizajes y prácticas en proyectos de desarrollo organizacional y de liderazgo. Buscamos desarrollar un «equipo de equipos»: una organización fluida, en red, colaborativa y de responsabilidad compartida, preparada para afrontar la complejidad y aportar mayor agilidad a las organizaciones.
Para lograr esta agilidad es crucial un propósito claro e inspirador. Valores que se traduzcan en acciones. Objetivos que alineen a todos, tanto en el papel como en la práctica. Es importante priorizar la experiencia y el bienestar de los colaboradores, porque los equipos motivados y empoderados generan conexiones más fuertes entre áreas.
También es fundamental desarrollar una conciencia sistémica, identificando continuamente los stakeholders y los sistemas, para crear alianzas y colaboraciones que aporten valor real a todos.
El proceso de coaching suele comenzar con el coaching del equipo de liderazgo y una revisión conjunta del propósito, la visión y la estrategia desde la perspectiva de los distintos stakeholders y sistemas. Un diagnóstico sistémico previo identifica fortalezas, áreas críticas y oportunidades.
Se trabaja el «porqué» de la organización, la coherencia de la estrategia, la claridad de los procesos y las responsabilidades, la calidad de las relaciones internas entre áreas y las oportunidades de desarrollar las relaciones con los distintos stakeholders.
Posteriormente, el proceso de coaching amplía su apoyo a los distintos equipos funcionales, centrándose en las interdependencias y en la responsabilidad mutua. Tiene en cuenta los desafíos de transformación y transición propios de los distintos ciclos de vida de las organizaciones y su conexión con los desafíos del ecosistema.
Este enfoque intencional respalda una cultura, un lenguaje, una comunicación y unas dinámicas internas que aprovechan la inteligencia colectiva, junto con una estrategia que fluye y evoluciona en busca de respuestas creativas a los cambios, en un proceso de aprendizaje continuo.
El coaching sistémico de equipos requiere una experimentación constante. En el transcurso del trabajo, cada equipo y organización descubre lo que funciona y da forma a su autenticidad colectiva, aprendiendo, adaptándose y creando nuevas formas de generar valor.
Autoras: Fátima Ribeiro y Susana Azevedo





